De la teoría de juegos a la gamificación en la empresa

Gamificación en la empresa.
Gamificación en la empresa.

Jugar es sinónimo de entretenimiento, de desafío y de competencia sana. Los juegos están directamente relacionados con la diversión y la estrategia, con el disfrute del momento a través de la mejora de las capacidades personales, o de las de equipo. Jugar une o separa, pero siempre mejora. Por ello el juego y sus doctrinas se han instalado en la cotidianidad para facilitar la motivación ante aquello menos interesante, o para transformar algo bueno en mejor.

En el modelo empresarial de las últimas décadas los líderes que conocían y aplicaban la teoría de juegos conseguían  mejores resultados, y ejercían la presión correcta para alcanzarlos pudiendo implicar a su equipo en las estrategias desarrolladas por esta disciplina. La teoría de juegos ha sido estudiada constantemente desde el lado empresarial para mejorar la toma de decisiones ya que su premisa es conseguir la mejor solución para todos los implicados; ya se trate de avanzar un nuevo modelo de negocio o de mejorar las condiciones entre los empleados. Porque la teoría de juegos, bien jugada, consigue incrementar el bien común a través de la resolución de dilemas (recordemos el del prisionero).

Pero las reglas del juego han cambiado durante los últimos años y ahora son las rutinas habituales de los juegos, las ligadas a la mejora y la competitividad las que se imponen en las operaciones diarias no ya de las empresas y sus decisiones sino de los clientes y sus actos. Si, hablamos de gamificación.

Optimizar es el punto en común de ambas estrategias que llevan al entorno laboral las rutinas del entretenimiento, pero lo hacen desde polos opuestos. En el caso de la gamificación es un reclamo, un modo de atraer y generar interés por una plataforma o un producto aplicando en ella la cultura del videojuego, aquella que motiva para conseguir más puntos, para alcanzar objetivos o para hacerlo más rápido; y que también conlleva una interesante aplicación en las áreas de recursos humanos. Así su uso en entornos online y en campañas de inboud marketing, fidelización, sorteos, social media… se transforma en conseguir sumar puntos o medallas, en lograr estar en el ranking de los mejores, o en conseguir premios por seguir determinada ruta en un site.

Podemos incluso hablar de ludificación, porque lo lúdico parece tomar un cariz diferente al mero juego. Lo lúdico incluye un divertimento, no solo la opción de hacerlo más rápido o mejor, sino de divertirse en el camino, lo que llevado al gaming puede generar una fuerte empatía con una empresa o un nuevo interés por una marca. En conclusión incrementar el engagement del cliente actual o potencial a través de estrategias divertidas en las que se ve envueltos por interés propio.

La adaptación a las nuevas generaciones, principalmente a la Y (Millenials) y a la Z, es una constante en el entorno online y hace lógico el uso de estrategias que recuerden al universo de los videojuegos o los juegos para móviles. Probablemente esto son solo los primeros pasos de un universo en el que el juego sano no encontrará límites.

Los empleados aspiran a un entorno saludable

Entorno saludable para empleados.

El dato es contundente, el 85% de los empleados considera el bienestar como un tema fundamental en sus lugares de trabajo. Así lo recoge el estudio “Fast Forward 2030. El futuro del trabajo y del espacio” realizado por CBRE y que analiza los cambios hacia los que se están enfocando las empresas de cara a 2030, propuestas accesibles para desarrollar en una década ya que muchas de ellas se están viendo fuertemente impulsadas en el presente.

El informe se plantea las necesidades de los trabajadores de cara a 2030 con el enfoque propio de CBRE, ya que desde el punto de vista inmobiliario nos sitúa en las preocupaciones de los empleados para el futuro más próximo. En lo que destacan que el bienestar pasará por el diseño y la construcción de las oficinas; lo que es sólo un paso en el objetivo actual de las  empresas saludables.

Los modelos empresariales estadounidenses se expanden y su preocupación por la salud de los empleados está tomando fuerte conciencia en el entorno actual donde ya son muchas las empresas preocupadas de desarrollar programas que incentiven el bienestar de sus trabajadores. El informe, basado en 220 entrevistas a líderes empresariales, expertos y jóvenes pone énfasis en que el 77% de los encuestados considera que “el espacio físico será cada vez más importante a la vez que aumenta la posibilidad de trabajar en remoto virtualmente”.

Al hilo de este estudio desde el periódico Expasión.com realizan un interesante análisis en el que plantean; “¿qué entienden los trabajadores por bienestar? Que los espacios sean agradables y abiertos, que dispongan de luz natural y que estén dotados de la última tecnología son algunos de los requerimientos que hacen según este mismo informe, pero cada vez más trabajadores piden programas de ejercicio o servicios médicos en las oficinas”. Nos quedamos con esta última premisa para enmarcar las múltiples propuestas que desarrollamos desde Inspiring Benefits para ayudar a las empresas en su implantación del concepto saludable entre sus trabajadores.

Mejorar el estilo y especialmente la calidad de vida se muestra así como un objetivo común entre empresas y empleados tomando cada una su parte en esta ecuación en la que la empresa ha de plantearse los retos a integrar y su desarrollo mientras el trabajador ha de sentirse implicado en este proceso que solo puede suponer una mejora para ambos.

 

Foto: Pixabay (CC)